Parafrasear es expresar con tus propias palabras la idea de otra persona, sin cambiar su sentido y sin perder ningún dato. No es cambiar cuatro palabras por sinónimos, ni resumir, ni opinar sobre lo que dice la fuente: es volver a construir el mensaje desde cero para que encaje en tu texto. Y, si la idea no es tuya, se cita igual que una cita textual.
Parece fácil hasta que te pones. Lo normal es que salga una de dos cosas: una copia del original con algún sinónimo metido con calzador o un texto que ya no dice lo mismo. En esta guía tienes un método en cinco pasos, ejemplos de antes y después y los errores que conviene evitar, tanto en trabajos académicos como en textos de trabajo.
Qué es parafrasear (y qué no es)
Una paráfrasis conserva tres cosas del original: el contenido (todas las ideas, no solo la principal), los datos (cifras, nombres, fechas) y el grado de certeza (si la fuente dice «puede», tú no escribes «siempre»). Lo que cambia es la forma: el orden, la estructura de las frases y el vocabulario.
La forma más rápida de entenderlo es compararla con lo que se le parece:
| Técnica | Qué haces | Extensión | ¿Hay que citar? |
|---|---|---|---|
| Cita textual | Copias las palabras exactas, entre comillas. | La misma | Sí, con comillas y referencia |
| Paráfrasis | Dices lo mismo con otras palabras y otra estructura. | Parecida al original | Sí, con referencia |
| Resumen | Te quedas solo con las ideas principales. | Bastante más corta | Sí, con referencia |
| Cambiar sinónimos | Mantienes la frase y sustituyes palabras sueltas. | La misma | No es una paráfrasis: se considera copia |
La última fila es la trampa más habitual. Si al poner tu versión junto al original se ve la misma frase con las palabras cambiadas, el texto sigue siendo del autor original, aunque no compartan ni una palabra. Muchas guías universitarias de estilo lo llaman patchwriting o «paráfrasis en mosaico» y lo tratan como una forma de plagio.
Método en cinco pasos
Funciona igual para una frase que para un párrafo largo. La clave está en el paso 2: si escribes mirando el original, acabarás copiando su estructura.
- Lee hasta entenderlo. Si no podrías explicárselo a alguien en voz alta, todavía no puedes parafrasearlo. Busca las palabras que no conozcas y localiza la idea central y las secundarias.
- Tapa el original y escribe. Redacta la idea como se la contarías a un compañero. Al no tener la frase delante, la estructura sale tuya de forma natural.
- Cambia la estructura, no solo las palabras. Empieza por otra parte de la idea, pasa de pasiva a activa, convierte un sustantivo en verbo o divide una oración larga en dos. En el siguiente apartado tienes cada técnica con ejemplos.
- Compara con el original. Comprueba que no falta ninguna idea, que las cifras y los nombres coinciden y que no has reforzado ni suavizado ninguna afirmación. Si alguna expresión muy característica se ha colado tal cual, ponla entre comillas o cámbiala.
- Añade la referencia. Autor y año (y página, si tu normativa lo pide). Parafrasear cambia la redacción, no la autoría de la idea.
Técnicas con ejemplos de antes y después
Una buena paráfrasis suele combinar varias técnicas a la vez. Por separado se ven así:
1. Cambiar el orden de la información
Original: «Debido al aumento del precio de la vivienda, muchos jóvenes retrasan su emancipación».
Paráfrasis: «Muchos jóvenes se van de casa más tarde porque la vivienda se ha encarecido».
2. Pasar de pasiva a activa
En español la pasiva con «ser» suena más rígida que en inglés, así que este cambio casi siempre mejora el texto.
Original: «La encuesta fue realizada por el ayuntamiento en 2023».
Paráfrasis: «El ayuntamiento hizo la encuesta en 2023».
3. Convertir sustantivos en verbos
Original: «La implantación del teletrabajo supuso una reducción de los desplazamientos».
Paráfrasis: «Desde que se implantó el teletrabajo, la gente se desplaza menos».
4. Elegir sinónimos según el contexto
No todos los sinónimos valen en todas partes. «Incrementar» y «subir» significan lo mismo, pero no encajan igual en un informe que en un mensaje a un compañero. Y hay palabras que parecen sinónimas y no lo son: «impermeable» no es lo mismo que «resistente al agua», ni «la mayoría» lo mismo que «todos».
5. Unir o dividir oraciones
Original: «El estudio analizó a 200 participantes. Todos eran mayores de 65 años. Vivían en zonas rurales».
Paráfrasis: «En el estudio participaron 200 personas mayores de 65 años que vivían en zonas rurales».
Fíjate en que la cifra (200) y la edad (65 años) no se tocan. Una paráfrasis puede cambiarlo todo menos los datos.
Errores frecuentes al parafrasear
- Quedarse en los sinónimos. Si la frase conserva el mismo esqueleto, no has parafraseado.
- Cambiar el grado de certeza. «Los resultados sugieren» no es «los resultados demuestran». Este error es fácil de cometer y cambia el sentido de toda la fuente.
- Generalizar. Si el estudio hablaba de estudiantes de una universidad concreta, tu paráfrasis no puede hablar de «los estudiantes» en general.
- Mezclar tu opinión. La paráfrasis recoge lo que dice el autor. Tu valoración va en una frase aparte, para que se vea dónde termina una cosa y empieza la otra.
- Olvidar la referencia. Es el error que más disgustos da en un trabajo académico, y el más fácil de evitar.
Parafrasear y citar en trabajos académicos
En un TFG, un TFM o un ensayo, parafrasear es la forma habitual de usar una fuente sin llenar el texto de citas literales. Un trabajo que reformula las ideas y las conecta con su argumento demuestra que las has entendido; uno que encadena citas textuales, no tanto.
La referencia depende de la normativa que te pidan. En estilo APA, por ejemplo, una paráfrasis lleva el apellido del autor y el año: «García (2019) sostiene que…» o «…(García, 2019)». La página no es obligatoria en APA para las paráfrasis, aunque la propia guía la recomienda cuando ayuda a localizar el pasaje en un texto largo (lo explica en su página sobre paráfrasis, en inglés). Si tu facultad usa otra normativa, sigue la suya.
Si usas una herramienta de IA para ayudarte a reformular, revisa también qué permite tu universidad y si pide que lo declares. Tienes ejemplos de frases en nuestra guía sobre cómo declarar el uso de IA en un TFG.
Parafrasear con una herramienta: cuándo ayuda
Un parafraseador sirve para tener un punto de partida cuando te has atascado, para ver otra forma de decir algo o para no repetir la misma frase en diez fichas de producto. No sirve para saltarse la lectura: si no has entendido la fuente, no podrás comprobar si la paráfrasis es correcta.
El parafraseador de humai reescribe el texto en un español natural y mantiene las cifras, los nombres, las fechas y las citas. Después de cada reescritura comprueba esos datos y, si algo no coincide, te avisa junto al resultado. Si una versión no te convence, puedes pedir otra. En el plan gratuito admite hasta 3000 caracteres por texto, sin necesidad de cuenta.
Dos consejos para sacarle partido:
- Úsalo con fragmentos que ya entiendes y compara siempre el resultado con el original, frase a frase.
- Cuando tengas la versión definitiva, pásala por el corrector para revisar tildes y puntuación. Y si lo que te falla no es el contenido sino el estilo, quizá te sirva más nuestra guía para mejorar la redacción.