Para reescribir un texto sin cambiar las palabras clave, haz una lista de las expresiones que no se pueden tocar, escritas exactamente como aparecen, y comprueba después que siguen ahí. Las herramientas de reescritura buscan sinónimos por sistema, y no distinguen entre una palabra que se puede cambiar y un término que tiene que quedarse como está.
El problema afecta a quien redacta para SEO, pero también a textos jurídicos, técnicos o de empresa, donde un sinónimo puede cambiar el significado. Aquí tienes qué proteger, un ejemplo de lo que se pierde sin hacerlo, cómo comprobarlo a mano y cómo funciona la protección de expresiones en humai.
Qué se pierde al reescribir sin proteger nada
Imagina este párrafo de una correduría:
Original: «El seguro de hogar cubre los daños por agua en la mayoría de las pólizas, pero conviene leer las exclusiones. Antes de contratar un seguro de hogar, compara la franquicia y el capital asegurado».
Una reescritura sin indicaciones puede devolver algo así:
Sin proteger: «La póliza de tu vivienda suele hacerse cargo de las filtraciones, aunque conviene mirar qué queda fuera. Antes de firmar, compara cuánto pagas tú en cada siniestro y cuánto está cubierto».
Se lee bien, pero han pasado cuatro cosas:
- «Seguro de hogar», la expresión por la que se quería posicionar el párrafo, ha desaparecido las dos veces.
- «Daños por agua» se ha convertido en «filtraciones», que es más estrecho: una rotura de tubería también causa daños por agua.
- «Franquicia» y «capital asegurado» se han sustituido por explicaciones. Quien va a comparar pólizas necesita los términos que verá en el contrato.
- Nadie te ha avisado de nada, porque para el modelo son simples sinónimos.
Con esas cuatro expresiones protegidas, el resultado podría ser este:
Protegido: «El seguro de hogar cubre los daños por agua en la mayoría de las pólizas, aunque las exclusiones hay que leerlas con calma. Si vas a contratar un seguro de hogar, compara antes la franquicia y el capital asegurado».
La redacción ha cambiado alrededor de los términos, y los términos siguen intactos.
Qué proteger y qué no
| Tipo | Ejemplos | Por qué |
|---|---|---|
| Palabras clave SEO | «seguro de hogar», «zapatillas de trail» | Es la forma en que tu lector busca el tema. |
| Términos jurídicos | «responsable del tratamiento», «encargado del tratamiento» | En protección de datos son figuras distintas. Un sinónimo puede cambiar quién responde de qué. |
| Terminología técnica | «aprendizaje automático», «grupo de control» | Si tu glosario o tu campo usa ese término, cambiarlo crea confusión. |
| Marcas y productos | «Plan Básico», el nombre de tu empresa | Un nombre propio no admite sinónimos ni traducción. |
| Referencias exactas | «artículo 6.1 del RGPD», el título de una obra | Tienen que coincidir con la fuente, letra por letra. |
Y lo que es mejor dejar fuera: palabras sueltas muy comunes y frases enteras. Si proteges «seguro», también quedará bloqueado en «estoy seguro de que…». Y una frase entera protegida no se reescribe, porque es justo lo que has pedido.
Proteger una palabra clave no mejora tu posición por sí solo, y tampoco hace falta repetirla más. Las políticas de spam de Google incluyen como relleno de palabras clave repetir las mismas palabras o frases con tanta frecuencia que suene antinatural. Se trata de conservar lo que ya tenías, no de añadir más.
La trampa de la forma exacta
En español, una misma expresión aparece con formas distintas: mayúscula a principio de frase, plural, contracciones. La protección de humai es literal, así que cada forma cuenta por separado. Con la entrada «seguro de hogar» en la lista:
| En tu texto aparece | ¿Protegido? | Motivo |
|---|---|---|
| seguro de hogar | Sí | Coincide letra por letra. |
| Seguro de hogar | No | Cambia la mayúscula. |
| seguros de hogar | No | Está en plural. |
| seguro del hogar | No | Es otra expresión. |
Antes de hacer la lista, busca en tu texto qué formas usa de verdad y añade cada una. Además, la coincidencia es de palabra entera: «TFG» no se protege dentro de «TFGs». Y si escribes una forma que no aparece en el texto, no ocurre nada ni recibes ningún aviso, porque no había nada que proteger. Es un error fácil: crees que está protegida y no lo está.
Cómo preparar la lista si tienes poco margen
Cinco entradas se acaban rápido, sobre todo si cada forma cuenta por separado. Este orden ayuda a decidir:
- Lo que no admite sinónimo: nombres propios, marcas y referencias legales.
- Los términos con significado preciso en tu campo, los que verá el lector en un contrato, una norma o un glosario.
- La palabra clave principal, en las formas que aparecen de verdad en el texto.
- Lo demás, solo si queda sitio. Una palabra corriente que aparece una vez y que puedes volver a poner en la revisión no merece un hueco.
Si el párrafo de la correduría llevara además un título, «Seguro de hogar: qué cubre», los cinco huecos del plan gratuito se llenarían así: «seguro de hogar», «Seguro de hogar», «daños por agua», «franquicia» y «capital asegurado». Si un texto largo necesita más, trabaja por partes con listas distintas o usa las 30 de Pro.
Cómo hacerlo a mano con cualquier herramienta
- Busca cada término en el original con Ctrl + F (Cmd + F en Mac) y apunta cuántas veces aparece.
- Pide la reescritura con la lista delante: «Reescribe este texto. Copia estas expresiones letra por letra, sin sinónimos, sin cambiar el número ni las mayúsculas: [lista]».
- Busca de nuevo en el resultado y compara los recuentos. Un término que aparecía dos veces y ahora aparece una es señal de que algo se ha perdido.
- Lee alrededor de cada término. El artículo, el adjetivo y el verbo tienen que seguir concordando.
Funciona, pero una instrucción no es una garantía: el modelo la ve como una petición más, y en textos largos es fácil que se le pase alguna.
Con humai: expresiones protegidas
La función está disponible para todos en el humanizador, el parafraseador y el corrector. El plan gratuito admite 5 expresiones y Pro, 30. Cada una debe tener entre 2 y 80 caracteres. La lista se queda en tu navegador para la próxima vez.
La diferencia con pedírselo al modelo es que humai quita la expresión del texto antes de enviarlo al modelo y la sustituye por una marca. El modelo trabaja alrededor de esa marca y luego humai vuelve a poner tu expresión tal como la escribiste:
| Paso | Texto |
|---|---|
| Tu frase | El seguro de hogar cubre los daños por agua. |
| Lo que recibe el modelo | El ⟦1⟧ cubre los ⟦2⟧. |
| Lo que devuelve | El ⟦1⟧ se hace cargo de los ⟦2⟧. |
| Tu resultado | El seguro de hogar se hace cargo de los daños por agua. |
Esto tiene dos consecuencias:
- El modelo puede perder una marca. Si falta o se ha duplicado, humai restaura lo que encuentra y muestra el aviso «Revisa estas expresiones en el resultado». Ve a esas frases y arréglalas a mano.
- El modelo no ve las palabras protegidas. Solo ve la marca, de modo que no sabe si detrás hay un masculino o un plural. Por eso, relee las palabras de alrededor. Y si una frase se reordena, una expresión que iba en mitad de la frase puede quedar al principio, en minúscula. Son retoques de segundos, pero hay que hacerlos.
En cuanto a qué herramienta elegir: el parafraseador sirve para decir lo mismo con otras palabras, el humanizador para un borrador que suena mecánico y el corrector cuando el texto solo necesita limpiar errores. La lista de expresiones es la misma en los tres.
Si reescribes a partir de textos de otros autores, proteger términos no sustituye a la cita: la idea sigue siendo suya. En cómo parafrasear un texto tienes el método y la forma de citar. Y para trabajos universitarios, sigue las normas de tu centro sobre el uso de estas herramientas y decláralo cuando corresponda.